Artículo | ¿Somos conscientes del riesgo de incendio en el trabajo? - Valora Prevención
8132
post-template-default,single,single-post,postid-8132,single-format-standard,bridge-core-1.0.6,wp-featherlight-captions,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1400,footer_responsive_adv,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-19.3,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,wpb-js-composer js-comp-ver-6.7.0,vc_responsive

Artículo | ¿Somos conscientes del riesgo de incendio en el trabajo?

 


Introducción

Según datos de UNESPA, la Patronal de las aseguradoras, en un estudio correspondiente al periodo 2019-2020 que recoge datos de compañías aseguradoras que representan el 66,3% de la cuota de mercado, en España se produjeron un total de 21.442 incendios en industria y comercios.

El fuego es un riesgo de probabilidad relativamente baja, pero de consecuencias potencialmente graves, por lo que desde un punto de vista preventivo es necesario conocer los métodos existentes para poder evaluarlo de manera adecuada con el objetivo de conocer las situaciones de riesgo potenciales, evitar que se produzca y minimizar sus consecuencias.

 

Riesgo de incendio

El riesgo de incendio converge en mayor o menor medida en toda actividad laboral, ya que, en cualquiera de ellas, podemos encontrar presentes combustibles y comburente (aire) que, ante una energía de activación, pueden desencadenar en la reacción química exotérmica de oxidación – reducción a la que llamamos incendio.

Con la correcta aplicación de la normativa vigente de protección contra incendios, es posible reducir a límites aceptables el riesgo de incendio de origen accidental. Sin embargo, existen ciertos factores tanto productivos como organizativos que inducen a que no se pueda considerar del todo evitado el riesgo de incendio.

Dichos factores, entre otros, están relacionados con los procesos que se llevan a cabo dentro del establecimiento, con el orden y la limpieza, con el adecuado mantenimiento y conservación de los elementos de protección contra incendios y, desde un punto de vista organizativo, con la estructura y adiestramiento de los equipos de emergencia, así como con el grado de conocimiento del personal sobre los protocolos de actuación en caso de incendio.

Se deduce de este modo que no es posible evitar el riesgo de incendio únicamente con la aplicación de criterios técnicos, sino que es precisa su evaluación desde un punto de vista global de la actividad y basado en uno de los pilares fundamentales sobre los que se apoya la labor del técnico de prevención: la objetividad.

 

Evaluación del riesgo de incendio

Para evaluar el riesgo de incendio se han desarrollado a lo largo del tiempo numerosos métodos. De la aplicación adecuada de los mismos a cada situación concreta dependerá la fiabilidad de los resultados obtenidos, de modo que, dicha elección, supone el paso primordial para facilitar al empresario, tal y como se indica en el artículo 3 del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, la información para tomar una decisión apropiada sobre la necesidad de adoptar las medidas preventivas adecuadas para reducir el riesgo al mínimo.

Teniendo en cuenta que el comburente está siempre presente, la evaluación del riesgo de incendio estimará, por un lado, la probabilidad de que coexistan el suficiente combustible y la energía de activación y, por otro, valorar las consecuencias que se deriven del mismo, a través de factores como los medios de extinción existentes, las condiciones de evacuación, una adecuada organización de los equipos de emergencia, etc.

 

 

 

Métodos de evaluación

  • Método Gretener

Se trata posiblemente de uno de los métodos más extendidos y aplicados. Fue desarrollado por el ingeniero Max Gretener en 1965 y permite evaluar de una manera cuantitativa el riesgo de incendio del edificio en su conjunto o de manera parcial por sectores concretos, considerando una gran cantidad de factores y de medios de protección. Es aplicable a industrias y a toda clase de edificaciones, en especial a aquellas con una elevada densidad de ocupación.

Para obtener el riesgo de incendio efectivo (R) del edificio, se realiza el cálculo de la exposición al riesgo (B) por el peligro de activación (A) en el sector más grande o peligroso del edificio. La obtención de la exposición al riesgo (B) se consigue dividiendo el peligro potencial (P) entre el producto de las medidas de protección normales, especiales y constructivas (N, S y F): R = B·A = (P/(N·S·F))·A

La valoración del riesgo se realiza por la comparación del riesgo de incendio efectivo obtenido (R) con el riesgo de incendio aceptado (Ru), el cual parte de un riesgo normal corregido con un factor que tiene en cuenta el mayor o menor peligro para las personas, considerando un nivel de seguridad aceptable cuando Ru/R ≥ 1.

  

  • Método MESERI

El Método Simplificado de Evaluación de Riesgo de Incendio: MESERI, desarrollado por la aseguradora MAPFRE, se basa en la consideración individual, por un lado, de diversos factores generadores o agravantes del riesgo de incendio (factores X), y por otro, de aquellos que reducen y protegen frente al riesgo (factores Y).

De acuerdo con la fórmula R = (5/129)·X + (5/30)·Y , se obtiene el valor de riesgo (R) entre 0 y 10 considerando el método como adecuado la obtención de valores >5 puntos.

Se trata de un método de aplicación rápida y sencilla que nos servirá únicamente para una visualización rápida del riesgo global de incendio de lugares de riesgo y tamaño medio.

  

  • Método NTP 599

La Nota Técnica de Prevención (NTP) 599: Evaluación del riesgo de incendio: criterios, (publicada en el año 2001) ofrece un método general y cualitativo basado en el cálculo de nivel de riesgo de incendio NRI, mediante la estimación de la probabilidad, determinada por las medidas de prevención no adoptadas. Es decir, de la coexistencia en espacio, tiempo e intensidad suficiente del combustible y el foco de ignición y las consecuencias en las que se analizan tanto las medidas de protección pasivas como activas, de modo que NRI = probabilidad x consecuencias.

La NTP 599 facilita, a modo de orientación genérica y no exhaustiva, 4 listas de comprobación para facilitar la identificación de los factores de riesgo relativos a factores de incendio, factores de propagación, evacuación y medios de lucha contra incendio.

  

  • Método Purt

El método desarrollado por el Dr. Gustave Purt se trata de una derivación simplificada del método Gretener.

El método realiza el cálculo de dos factores: el riesgo del edificio (GR), teniendo en cuenta una serie de factores agravantes y otros factores reductores del riesgo, y el riesgo del contenido (IR), basado en 3 coeficientes: coeficiente de daño a las personas (H), coeficiente de peligro para los bienes (D) y coeficiente de influencia del humo (F).

Después de haber calculado los valores de (GR) y de (IR), se llevan como ordenadas y abscisas, respectivamente, a un diagrama de medidas. A cada combinación de (GR) e (IR) le corresponde un punto en una zona determinada del diagrama de medidas, que no supone más que una primera etapa, debiendo considerar después si los datos prácticos obtenidos permiten establecer de manera válida la instalación de un sistema de protección contra incendio o si, por el contrario, se impone una mejora de las medidas de prevención.

El método se encuentra desarrollado en la Nota Técnica de Prevención nº100 y es adecuado para su aplicación en casos de riesgo medio.

  

  • Método de cálculo del riesgo intrínseco

Esté método, que se encuentra recogido en el Reglamento de Seguridad contra Incendios en los Establecimientos Industriales R.D. 2267/2004, de 3 de diciembre, se basa en determinar la densidad de carga de fuego ponderada y corregida para un sector de incendio, para un edifico o conjunto de sectores de incendio o para un establecimiento industrial, cuando se desarrolla una actividad en más de un edificio.

El método, aplicable únicamente para actividades industriales, permite, junto con la configuración y ubicación respecto a su entorno, caracterizar el establecimiento industrial de manera que se puedan determinar los medios de protección contra incendios y las características constructivas adecuadas.

El Anexo I del citado R.D. muestra las fórmulas para poder obtener la densidad de carga de fuego, ponderada y corregida (MJ/m2 o Mcal/m2) a través del dato del poder calorífico de cada uno de los combustibles presentes por la cantidad de éstos, ponderado según el área del sector o área de incendio y corregido según ciertos coeficientes.

Se ofrece como alternativa simplificada el realizar este cálculo a través de los valores de densidad de carga de fuego media para actividades de fabricación y venta, así como de almacenamiento, según las columnas indicadas en la tabla 1.2. del R.D.

Obtenida la densidad de carga de fuego ponderada y corregida, el nivel de riesgo intrínseco se clasifica en 8 niveles que conforman 3 grupos (bajo, medio y alto).

  

  • Método MEREDICTE

El Método de Evaluación del Riesgo en caso de Incendio en el marco del Código Técnico de la Edificación, MEREDICTE, se desarrolló por parte del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid y se aceptó como Documento Reconocido CTE-DR/048/14 MEREDICTE, aunque no puede considerarse aplicable respecto a la versión actualmente vigente del Documento Básico SI Seguridad en caso de Incendio (DBSI), modificada mediante el Real Decreto 732/2019, puesto que toma como marco de referencia la versión anterior del DBSI.

Se trata, por lo tanto, de un método aplicable a los usos recogidos en el Código Técnico de la Edificación. Requiere un extenso conocimiento del edificio a evaluar ya que trabaja con 73 parámetros diferentes (45 relativos al Nivel de Protección Global y 28 al Nivel del Peligro Potencial).

El método es aplicable por sector de incendios y, en caso de querer evaluar un edificio por completo, es necesario evaluar sector a sector o al menos aquel que mayor riesgo tiene.

Se persigue la obtención del Nivel de Riesgo Edificatorio de incendio NRE a través de la comparación del peligro potencial PP con el Nivel de Protección Edificatorio NPE considerando como un nivel de riesgo aceptable aquellos valores de NRE ≤ 1.

 

Conclusión

Un incendio siempre se desarrollará de manera imprevista e incontrolada. Una reacción rápida y eficaz que reduzca los daños personales y materiales depende de numerosos factores, por lo que una vez expuestos y conocidos los diferentes métodos de evaluación, les recomendamos la aplicación del más adecuado a la actividad del centro de trabajo, para poder determinar la situación de partida y plantear y planificar las acciones hacia la minimización del riesgo.

 

 

Víctor Ruiz García

Técnico Referente de Emergencias en Valora Prevención