Claves para recuperar los hábitos tras el confinamiento - Valora Prevención
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Claves para recuperar los hábitos tras el confinamiento

Debemos dejar atrás las malas costumbres dietéticas y el sedentarismo de la cuarentena y revertir el posible aumento de peso con actividad física y dieta saludable.

El confinamiento originado por la crisis sanitaria del COVID-19 ha provocado que dejemos a un lado nuestro día a día, el contacto con nuestras personas queridas y, en muchos casos, también los hábitos de vida saludable que ya eran parte de nuestra rutina.

El estrés, el miedo o la incertidumbre, nos han llevado a descuidar nuestra alimentación, sumado a que no hemos podido hacer deporte al aire libre o ir al gimnasio. Todo ello se ha traducido, en muchos casos, en un aumento de peso y, además, ha mermado las rutinas saludables que teníamos antes de esta situación.

Con la desescalada podemos empezar a recuperar todas esas costumbres saludables que se han podido ver afectadas.

La vuelta a la normalidad debe significar la vuelta a una alimentación saludable. Además, la práctica de ejercicio físico adecuado va a lograr recuperar y mantener nuestra forma física. Socializar con nuestros seres queridos, controlar el estrés, tener un correcto descanso, así como evitar hábitos tóxicos -como el consumo de alcohol y tabaco-, son los factores que, van a garantizar una mejor calidad de vida.

A continuación, te presentamos consejos y recomendaciones para hacer más llevadera esta parte final de la desescalada, cambiando el rumbo hacia unos hábitos de vida saludables:

· Practica ejercicio físico es uno de los pilares principales de los hábitos de vida saludable. Su práctica debe adaptarse a diferentes factores tales como la edad y la situación de cada persona; pero, en términos generales, la actividad física beneficiosa para la salud es aquella de intensidad moderada que se realiza durante 150 minutos a la semana (según la OMS).

· Lleva una dieta rica en verduras, frutas y cereales integrales. En cuanto a la leche y sus derivados, que sean semidesnatados. Cocinar con aceite de oliva. Alternar durante la semana legumbres, pescados, aves y huevos. Disminuir el consumo de carnes rojas y evitar los dulces, productos de pastelería y bollería. Los alimentos cocinarlos al vapor, al horno o a la plancha y evitar los rebozados, empanados y fritos.

· Controla tu peso.

· Reduce el consumo de bebidas alcohólicas, así como bebidas azucaradas.

· No fumes. El tabaco interfiere de manera negativa en nuestra calidad de vida. Es uno de los principales factores de riesgo de varias enfermedades crónicas, como el cáncer, y las enfermedades pulmonares y cardiovasculares. Dejar un hábito como el tabaco conlleva beneficios notables desde el primer día, lo cual es posible lograrlo, un asesoramiento adecuado puede duplicar las probabilidades de que un fumador consiga dejar de fumar.

Sigue siendo fundamental, cumplir con las medidas higiénicas establecidas por el Ministerio de Sanidad (distanciamiento social, uso de mascarillas, higiene de manos, etc…)

 

Yolanda Arenas Serrano

                                           Especialista en Enfermería del Trabajo de Valora Prevención